InicioBlog › Grúa para motos en Bilbao: recogida y traslado
Grúa y transporte de motos

Grúa para motos en Bilbao

Ya sea por una avería, una caída, una compra en otra provincia o un día de circuito, trasladamos motocicletas en Bilbao con la sujeción individual que cada tipo de moto necesita.…

Ya sea por una avería, una caída, una compra en otra provincia o un día de circuito, trasladamos motocicletas en Bilbao con la sujeción individual que cada tipo de moto necesita. Una custom, una deportiva carenada y una scooter no se amarran igual, y esa diferencia se nota al llegar.

La actividad portuaria de Bilbao genera un flujo continuo de vehículos que entran y salen del país. Eso significa que muchos traslados llevan asociada documentación de importación o exportación, y que un error de papeleo puede inmovilizar el vehículo más tiempo que cualquier problema mecánico.

Bilbao: cómo influye la zona en el servicio

El relieve de la ría y las pendientes de algunos barrios condicionan el tipo de grúa que puede acceder. Es la puerta natural del Cantábrico hacia la meseta a través de la AP-68.

El puerto de Bilbao mantiene línea regular de ferry con Reino Unido, lo que genera un flujo constante de vehículos con matrícula extranjera. Si te interesa el contexto general de la zona, la entrada de Bilbao recoge los datos básicos.

Cómo está cubierto tu vehículo durante el traslado

El punto que más se descuida al contratar un traslado es la cobertura. No basta con que la empresa diga que está asegurada: conviene saber el alcance y que quede reflejado en el documento del servicio, junto con el estado del vehículo en el momento de la carga.

La actividad de transporte por carretera está regulada y requiere autorización, algo que supervisa el Ministerio de Transportes. Un operador informal, sin autorización ni póliza de mercancías, traslada el riesgo íntegramente al propietario.

Transporte para eventos y días de circuito

En eventos hay dos momentos críticos: la ida, que suele planificarse bien, y la vuelta, que a veces se complica por una avería o una caída durante la jornada. Tener resuelto el transporte de retorno da tranquilidad.

Para grupos que acuden juntos a un evento, agrupar varias motos en un mismo transporte reduce mucho el coste individual frente a servicios separados.

Qué dice la normativa sobre mover un vehículo que no puede circular

Circular sin ITV vigente conlleva sanción económica y puede implicar la inmovilización del vehículo, según recoge la normativa que aplica la Dirección General de Tráfico. A eso se suma un problema mayor: en caso de siniestro, la aseguradora puede reducir o rechazar la cobertura.

El Real Decreto 920/2017, que regula la ITV contempla una excepción limitada para acudir a la inspección con cita previa, pero no habilita a usar el vehículo con normalidad. Cualquier otro desplazamiento requiere transportarlo sobre plataforma.

El movimiento portuario de Bilbao también implica que hay operativa fuera del horario comercial habitual. Un servicio que solo funciona de nueve a seis encaja mal con la realidad de una terminal.

Antes de entregar la moto

Dejar la moto con poco combustible es recomendable por peso y por seguridad. También conviene plegar los espejos si es posible y proteger los elementos más expuestos.

Si la moto tiene alguna particularidad, como una suspensión modificada, un escape que sobresale o un carenado de carbono, mencionarlo permite preparar la protección adecuada antes de la carga.

Rampa, empuje y control

Una moto que no arranca ni rueda, por ejemplo con la transmisión rota o con la rueda bloqueada, no puede subirse empujando. En esos casos se recurre a cabrestante y a medios auxiliares para no dañar el conjunto.

Durante la descarga se repite el proceso con el mismo cuidado. Es habitual que quien recibe la moto quiera revisarla en ese momento, y es una buena práctica hacerlo antes de firmar la entrega.

Cómo se amarra una moto correctamente

Una moto no tiene la estabilidad de un coche: se sostiene sobre dos ruedas y necesita quedar inmovilizada en vertical. Lo correcto es usar un calzo delantero que sujete la rueda, amarres que comprimen ligeramente la horquilla y puntos de anclaje en el chasis o en las estriberas, nunca en elementos frágiles.

El error más común es amarrar por el manillar sin comprimir la suspensión, lo que deja la moto oscilando durante el trayecto. El segundo es sujetar por partes plásticas o por los intermitentes, que ceden con la vibración.

Tras un accidente en moto

Una moto que ha caído suele tener daños en un lateral: maneta, estribera, carenado o escape. Lo relevante es lo que no se ve, sobre todo si el impacto fue frontal o si la rueda delantera golpeó un bordillo.

Antes de cargarla se comprueba si la rueda gira libremente y si la dirección se mueve en todo su recorrido. Si alguno de los dos falla, la carga requiere medios adicionales.

Averías frecuentes que dejan una moto parada

Las averías de transmisión, como una cadena rota o un piñón dañado, dejan la moto absolutamente inmovilizada y además pueden haber causado daños en el cárter. En ese caso mover la moto empujando es contraproducente.

Después de una caída, aunque la moto arranque, conviene no conducirla hasta revisar horquilla, dirección y ruedas. Una horquilla ligeramente torcida es difícil de apreciar a simple vista y compromete la estabilidad por completo.

Más detalle en transporte de motocicletas y en el resto de servicios. Si prefieres que te llamemos, déjanos tus datos en contacto y valoramos tu caso en Bilbao.

Recomendaciones antes de contratar

Antes de la recogida, revisa que no quede documentación personal en la guantera. Es el sitio donde más papeles olvidados aparecen, y algunos contienen datos que no conviene que viajen sin supervisión.

Comprueba la altura total del vehículo si se trata de una furgoneta, un camper o un todoterreno con accesorios. La suma de la altura del vehículo y la de la plataforma determina por dónde puede pasar el conjunto.

Comprueba que el freno de mano funciona y que el vehículo puede quedar inmovilizado en la plataforma. Si no es así, hay soluciones, pero conviene saberlo antes.

En vehículos con sistemas de arranque sin llave, ten en cuenta que el mando debe viajar contigo o entregarse en destino, pero nunca quedarse dentro del coche durante el trayecto. Es un descuido más común de lo que parece y deja el vehículo bloqueado al llegar.

Si necesitas el vehículo en una fecha concreta e inamovible, dilo al contratar y no después. Con margen suficiente casi siempre se puede encajar; con veinticuatro horas de aviso, a menudo no.

Los plazos realistas dependen de la distancia y de la ruta, no del optimismo. Una empresa que promete cualquier plazo sin preguntar dónde está el vehículo probablemente no lo va a cumplir.

Pregunta siempre si el precio incluye la recogida y la entrega en los puntos que necesitas, o si se refiere a un traslado entre terminales. La diferencia de coste y de comodidad es considerable.

En vehículos que llevan mucho tiempo parados conviene avisarlo. Neumáticos desinflados, frenos agarrotados o una batería completamente descargada cambian el modo de cargar el vehículo.

Es buena idea hacer fotografías del vehículo antes de la carga, incluyendo las cuatro esquinas, el techo y los bajos si es posible. Cuesta dos minutos y resuelve cualquier discusión posterior sobre un arañazo.

Si no vas a estar presente en la recogida o en la entrega, deja claro por escrito quién entrega y quién recibe las llaves, con su teléfono. Es el origen más común de retrasos evitables.

Conviene desconfiar de presupuestos muy por debajo del mercado. En transporte de vehículos, el precio bajo suele significar ausencia de seguro de mercancías, autorización o ambas cosas.

Guarda el número de referencia o el albarán del servicio. Si más adelante necesitas justificar el traslado ante una aseguradora, un taller o la administración, ese documento es la prueba de cuándo y cómo se movió el vehículo.

Ten en cuenta que en periodos de alta demanda, como el verano o los cambios de temporada, los plazos se alargan. Reservar con antelación es la forma sencilla de evitarlo.

Conviene acordar quién firma la recepción en destino. Si el vehículo llega a un taller cerrado o a una dirección donde no hay nadie, el transportista no puede dejarlo sin más, y la espera o el segundo intento tienen coste.

Si el traslado incluye una etapa marítima, comprueba qué documentación exige la naviera para el vehículo. Suele pedirse el permiso de circulación y datos del titular, y faltar un documento significa perder el buque.

En traslados largos, preguntar por el número de puntos de carga y descarga del camión ayuda a entender el plazo. Un camión que hace varias paradas tarda más que uno directo.

En zonas con acceso restringido por baja emisión, verifica si el camión de transporte puede entrar en la franja horaria prevista. Muchas restricciones afectan a vehículos pesados incluso cuando el turismo transportado sí podría circular.

Si el vehículo está en un aparcamiento subterráneo, mide la altura libre antes. Muchos garajes no permiten el acceso de una plataforma y hay que sacar el coche a la calle previamente.

Un traslado con varios vehículos a la vez suele salir bastante más económico por unidad que varios servicios individuales. Si tienes más de un vehículo que mover, merece la pena plantearlo junto.

En traslados de vehículos con modificaciones o accesorios voluminosos, como bacas, portabicicletas o defensas, conviene mencionarlo. Pueden afectar a la altura total del conjunto y a si el camión puede pasar por determinados accesos.

El estado de la batería importa incluso en un traslado. Si el vehículo tiene que moverse unos metros por sus propios medios para salir de un garaje o una plaza, una batería viva ahorra tiempo y evita recurrir a medios auxiliares.

Si el destino es una estación de ITV, confirma que tienes cita previa y a qué hora. Coordinar la llegada del vehículo con la franja de la cita evita esperas largas y una segunda visita.

Pregunta si el precio incluye el tiempo de espera en carga y descarga. En traslados a talleres, concesionarios o depósitos con procedimientos lentos, ese tiempo puede alargarse y conviene saber de antemano cómo se computa.

Un punto de recogida accesible ahorra tiempo y dinero. Si la calle es estrecha o hay un garaje con gálibo limitado, acordar de antemano un lugar cercano donde el camión pueda maniobrar simplifica todo.

Si el vehículo lleva combustible en bidones o cualquier material inflamable en el interior, hay que retirarlo antes. El transporte de mercancías peligrosas está sujeto a normativa propia y no puede ir mezclado con el vehículo.

En resumen

Si necesitas mover un vehículo en Bilbao, lo más útil es una valoración concreta de tu situación. Te damos precio total y plazo realista, sin tarifas por kilómetro que después crecen.

¿Necesitas mover tu moto en Bilbao?

Recogemos y trasladamos con amarre profesional. Cuéntanos modelo y trayecto y te damos precio cerrado.