InicioBlog › Transporte de coches en Bilbao a toda España
Transporte nacional de vehículos

Transporte de coches en Bilbao

Conducir mil kilómetros para llevar un coche de un sitio a otro cuesta más de lo que parece: combustible, peajes, una noche fuera, comidas, desgaste real y un día entero de tu…

Conducir mil kilómetros para llevar un coche de un sitio a otro cuesta más de lo que parece: combustible, peajes, una noche fuera, comidas, desgaste real y un día entero de tu tiempo. Cuando se suma todo, la diferencia con un transporte es bastante menor de lo que la gente supone. Movemos vehículos desde Bilbao a cualquier punto de España.

Trabajar en una ciudad portuaria como Bilbao tiene una implicación práctica directa: buena parte de los traslados no terminan en un domicilio sino en una terminal, con horarios de entrada, control de accesos y documentación que hay que llevar preparada. Un camión que llega a puerta sin la documentación correcta pierde el turno y con él el día.

Trasladar un vehículo en Bilbao: lo que conviene saber

Conviene situar el contexto antes de entrar en detalle. El puerto de Bilbao mantiene línea regular de ferry con Reino Unido, lo que genera un flujo constante de vehículos con matrícula extranjera. El relieve de la ría y las pendientes de algunos barrios condicionan el tipo de grúa que puede acceder.

Es la puerta natural del Cantábrico hacia la meseta a través de la AP-68. Puedes consultar más datos sobre la ciudad en su ficha de Wikipedia.

Elegir entre camión abierto y cerrado

Para la mayoría de vehículos, la plataforma abierta es la elección correcta: el vehículo llega en el mismo estado en que salió y el coste es sensiblemente menor. No hay ninguna razón técnica para pagar transporte cerrado por un utilitario.

La decisión cambia cuando el valor del vehículo o su carácter irremplazable justifican la protección adicional. En ese punto, la diferencia de precio deja de ser el criterio principal.

Cambio de domicilio: el vehículo también se traslada

Un cambio de residencia entre provincias suele implicar mover uno o varios vehículos. Cuando la familia viaja en un solo coche o en avión, el segundo vehículo necesita otra solución.

Coordinar el transporte del vehículo con la mudanza tiene una ventaja práctica: se puede fijar la entrega para el día en que ya haya alguien en el destino, evitando que el coche llegue antes que las llaves de la casa.

Normativa aplicable al traslado de vehículos

Un vehículo sin ITV en vigor, sin seguro o dado de baja temporal no puede circular por sus propios medios por la vía pública. La Dirección General de Tráfico es clara en este punto, y la sanción por hacerlo recae sobre el titular. Trasladarlo en camión no es una preferencia estética: es la única forma legal de moverlo.

El Real Decreto 920/2017, que regula la ITV establece las condiciones en que un vehículo puede desplazarse hasta una estación de inspección, y fuera de ese supuesto concreto la circulación está prohibida. Conviene conocer ese matiz antes de asumir que se puede conducir hasta el taller.

En Bilbao conviene distinguir entre el traslado puerta a puerta y el que termina en zona portuaria: los requisitos de acceso y los tiempos de espera no tienen nada que ver.

Traslados a Baleares y Canarias

El plazo de un traslado insular no lo marca la distancia terrestre sino el calendario de salidas. Un vehículo puede estar en el puerto en un día y esperar al siguiente buque disponible.

Conviene reservar con antelación en verano, cuando la demanda de plaza para vehículos se dispara y las fechas se cierran con semanas de margen.

Cómo está cubierto tu vehículo durante el traslado

Antes de entregar las llaves a nadie conviene preguntar una cosa concreta: si el vehículo está cubierto mientras viaja sobre la plataforma, por qué importe y frente a qué daños. Un transportista que ejerce la actividad legalmente y está dado de alta ante el Ministerio de Transportes puede acreditarlo sin problema.

La cobertura del transportista es distinta del seguro propio del vehículo. El seguro del coche cubre la circulación; durante el traslado quien responde es la póliza de mercancías del transportista. Confundir ambas cosas es el origen de la mayoría de los disgustos.

Cuándo compensa transportar en lugar de conducir

La comparación honesta incluye más que el combustible. Conducir mil kilómetros supone combustible, peajes, una noche de hotel si el trayecto es largo, comidas, desgaste real del vehículo y un día completo de tiempo personal.

Sumado todo, la diferencia con un transporte suele ser mucho menor de lo que la gente supone, y en vehículos de valor, clásicos o con muchos kilómetros ya encima, el balance se inclina claramente hacia el transporte.

Cuando el coche que quieres está en la otra punta

Las plataformas de compraventa han hecho normal comprar a cientos de kilómetros. Lo que muchos compradores no calculan es el coste real de ir a buscarlo: desplazamiento hasta allí, tiempo, y un regreso largo al volante.

En una compraventa entre particulares conviene acordar con claridad quién contrata el transporte y en qué momento se considera entregado el vehículo. Es un punto que evita malentendidos.

El coste de un transporte de larga distancia

En trayectos largos el coste por kilómetro baja de forma clara, porque el gasto fijo del servicio se reparte entre más distancia. Conviene pedir el precio total y no razonar sobre una tarifa kilométrica.

Un presupuesto cerrado debe especificar qué incluye: recogida, entrega, seguro de la mercancía durante el trayecto y cualquier condición de acceso. Los suplementos deben conocerse antes, no después.

Tienes el detalle del servicio en transporte nacional de vehículos, el listado completo en servicios, y puedes escribirnos desde contacto para una valoración de tu caso en Bilbao.

Recomendaciones antes de contratar

En vehículos clásicos con carburación o sistemas antiguos, conviene indicar si el motor requiere algún procedimiento particular para arrancar. Si va a haber que moverlo unos metros, esa información ahorra tiempo.

Un vehículo con fugas de aceite o combustible debe indicarse antes del transporte. No impide el traslado, pero condiciona cómo se coloca en la plataforma y qué protección se pone debajo.

Ten en cuenta que en periodos de alta demanda, como el verano o los cambios de temporada, los plazos se alargan. Reservar con antelación es la forma sencilla de evitarlo.

Si no vas a estar presente en la recogida o en la entrega, deja claro por escrito quién entrega y quién recibe las llaves, con su teléfono. Es el origen más común de retrasos evitables.

Antes de cerrar, confirma que el presupuesto es cerrado y no una estimación sujeta a suplementos. Los suplementos por acceso difícil o por vehículo que no rueda deberían estar claros desde el principio.

Si el vehículo está en un aparcamiento subterráneo, mide la altura libre antes. Muchos garajes no permiten el acceso de una plataforma y hay que sacar el coche a la calle previamente.

Guarda el número de referencia o el albarán del servicio. Si más adelante necesitas justificar el traslado ante una aseguradora, un taller o la administración, ese documento es la prueba de cuándo y cómo se movió el vehículo.

Confirma el nombre y el teléfono del conductor que hará el servicio, o al menos un contacto operativo directo. En el día del traslado, poder resolver una duda en dos minutos evita esperas de una hora.

Pregunta si el precio incluye el tiempo de espera en carga y descarga. En traslados a talleres, concesionarios o depósitos con procedimientos lentos, ese tiempo puede alargarse y conviene saber de antemano cómo se computa.

Los plazos realistas dependen de la distancia y de la ruta, no del optimismo. Una empresa que promete cualquier plazo sin preguntar dónde está el vehículo probablemente no lo va a cumplir.

Comprueba la altura total del vehículo si se trata de una furgoneta, un camper o un todoterreno con accesorios. La suma de la altura del vehículo y la de la plataforma determina por dónde puede pasar el conjunto.

Si el vehículo lleva combustible en bidones o cualquier material inflamable en el interior, hay que retirarlo antes. El transporte de mercancías peligrosas está sujeto a normativa propia y no puede ir mezclado con el vehículo.

Conviene acordar quién firma la recepción en destino. Si el vehículo llega a un taller cerrado o a una dirección donde no hay nadie, el transportista no puede dejarlo sin más, y la espera o el segundo intento tienen coste.

Si el traslado incluye una etapa marítima, comprueba qué documentación exige la naviera para el vehículo. Suele pedirse el permiso de circulación y datos del titular, y faltar un documento significa perder el buque.

En traslados de vehículos con modificaciones o accesorios voluminosos, como bacas, portabicicletas o defensas, conviene mencionarlo. Pueden afectar a la altura total del conjunto y a si el camión puede pasar por determinados accesos.

El estado de la batería importa incluso en un traslado. Si el vehículo tiene que moverse unos metros por sus propios medios para salir de un garaje o una plaza, una batería viva ahorra tiempo y evita recurrir a medios auxiliares.

Guarda el documento del servicio con el estado registrado del vehículo. Es la referencia si más adelante surge cualquier duda sobre un daño y su momento.

Comprueba que la alarma esté desactivada o que sepamos cómo desconectarla. Una alarma que se dispara durante el trayecto obliga a parar y complica innecesariamente la operación.

En vehículos con sistemas de arranque sin llave, ten en cuenta que el mando debe viajar contigo o entregarse en destino, pero nunca quedarse dentro del coche durante el trayecto. Es un descuido más común de lo que parece y deja el vehículo bloqueado al llegar.

Si vas a vender el vehículo y el comprador contrata el transporte, deja claro por escrito en qué momento se transmite la responsabilidad. Normalmente es en la entrega de llaves, pero conviene que ambas partes lo tengan por escrito.

Si el traslado sale de una comunidad de propietarios con garaje común, avisa al administrador o al conserje. Una plataforma maniobrando en una rampa comunitaria sin previo aviso genera fricciones evitables con los vecinos.

En zonas con acceso restringido por baja emisión, verifica si el camión de transporte puede entrar en la franja horaria prevista. Muchas restricciones afectan a vehículos pesados incluso cuando el turismo transportado sí podría circular.

Si necesitas el vehículo en una fecha concreta e inamovible, dilo al contratar y no después. Con margen suficiente casi siempre se puede encajar; con veinticuatro horas de aviso, a menudo no.

En resumen

En Car Transport 247 trabajamos en Bilbao y en toda España las 24 horas, con seguro de mercancía durante el trayecto y presupuesto cerrado antes de empezar. Cuéntanos tu caso y te decimos con honestidad cómo se resuelve y cuánto cuesta.

Transporte a toda España desde Bilbao

Varios vehículos en un mismo envío salen bastante mejor de precio. Consúltanos el caso.