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Transporte de vehículos no operativos

Mover un coche averiado en A Coruña

La pregunta que decide cómo abordamos un traslado no es si el coche arranca, sino si las ruedas giran. Un vehículo que rueda sube al camión con cabrestante sin más; uno con las…

La pregunta que decide cómo abordamos un traslado no es si el coche arranca, sino si las ruedas giran. Un vehículo que rueda sube al camión con cabrestante sin más; uno con las ruedas bloqueadas necesita patines. En A Coruña llevamos el equipo para ambos casos, siempre que se nos indique con antelación.

Trabajar en una ciudad portuaria como A Coruña tiene una implicación práctica directa: buena parte de los traslados no terminan en un domicilio sino en una terminal, con horarios de entrada, control de accesos y documentación que hay que llevar preparada. Un camión que llega a puerta sin la documentación correcta pierde el turno y con él el día.

Particularidades de A Coruña

Conviene situar el contexto antes de entrar en detalle. El puerto exterior de Punta Langosteira ha ampliado notablemente la capacidad logística de la ciudad. La posición en el extremo noroeste implica distancias largas hacia el centro peninsular, con la A-6 como eje principal.

El casco antiguo y la zona de la Marina tienen viario estrecho que condiciona el acceso de vehículos grandes. Puedes consultar más datos sobre la ciudad en su ficha de Wikipedia.

Mover un coche en restauración

Un vehículo en restauración puede estar desmontado, sin ruedas, sin frenos o incluso sin motor. Cada una de esas situaciones tiene solución, pero requieren planteamientos distintos y a veces medios de elevación específicos.

En estos casos el cuidado en el amarre es especialmente importante. Un vehículo con la carrocería en obra no tiene los puntos de anclaje habituales disponibles y hay que estudiar dónde sujetar sin deformar.

Coches que llevan mucho tiempo parados

Un vehículo que lleva años detenido acumula problemas específicos: neumáticos desinflados o deformados por el apoyo prolongado, frenos agarrotados por óxido, batería completamente descargada y, con frecuencia, líquidos degradados.

Nada de eso impide el traslado, pero cambia el planteamiento. Los neumáticos desinflados pueden impedir que el vehículo ruede sobre las rampas, y ahí los patines resuelven la situación sin dañar las llantas.

Marco legal: cuándo el transporte deja de ser opcional

La normativa española distingue con claridad entre un vehículo apto para circular y uno que no lo está. Cuando falta la ITV, el seguro o el vehículo tiene una baja temporal, el traslado por carretera propia deja de ser legal y la Dirección General de Tráfico puede sancionarlo.

Además del Real Decreto 920/2017, que regula la ITV, el transporte de vehículos por carretera está sujeto a los requisitos de la actividad que supervisa el Ministerio de Transportes, incluidos los relativos a autorización de transporte y seguro de mercancías.

Qué se considera un vehículo no operativo

Se habla de vehículo no operativo cuando el coche no puede circular por sí mismo, con independencia de la causa. Puede ser mecánica, eléctrica o simplemente el resultado de una larga inmovilización.

Conviene precisar el estado al pedir presupuesto, porque no es lo mismo un vehículo que rueda y se deja empujar que uno con las ruedas bloqueadas. La diferencia determina el equipo necesario y, por tanto, el precio.

En A Coruña conviene distinguir entre el traslado puerta a puerta y el que termina en zona portuaria: los requisitos de acceso y los tiempos de espera no tienen nada que ver.

Cobertura y responsabilidad durante el transporte

Antes de entregar las llaves a nadie conviene preguntar una cosa concreta: si el vehículo está cubierto mientras viaja sobre la plataforma, por qué importe y frente a qué daños. Un transportista que ejerce la actividad legalmente y está dado de alta ante el Ministerio de Transportes puede acreditarlo sin problema.

La cobertura del transportista es distinta del seguro propio del vehículo. El seguro del coche cubre la circulación; durante el traslado quien responde es la póliza de mercancías del transportista. Confundir ambas cosas es el origen de la mayoría de los disgustos.

Servicio para empresas del sector

Para un taller, un vehículo que no llega cuando debía desordena toda la carga de trabajo del día. Por eso en el ámbito profesional la previsibilidad pesa más que cualquier otra variable.

En traslados hacia centros autorizados de tratamiento, conviene tener resuelta la documentación de baja antes del transporte para que la entrega no se quede a medias.

Si las ruedas giran, todo es más sencillo

Que un coche no arranque no significa que no ruede. Son cosas distintas y la diferencia es importante: un vehículo sin motor pero con las ruedas libres se carga casi como uno operativo.

El caso complicado es el freno agarrotado tras meses parado, muy habitual en vehículos que han pasado el invierno sin moverse. Se resuelve, pero conviene saberlo antes de que llegue el camión.

La parte administrativa del servicio

Para trasladar un vehículo se necesita acreditar quién es el titular o que se cuenta con su autorización. En vehículos no operativos, que a menudo cambian de manos, ese punto es el que más veces genera retrasos.

Si el vehículo está en un depósito, en un desguace o en unas instalaciones de terceros, conviene confirmar de antemano qué documentación exige ese lugar concreto para autorizar la salida.

Tienes el detalle del servicio en transporte de vehículos no operativos, el listado completo en servicios, y puedes escribirnos desde contacto para una valoración de tu caso en A Coruña.

Recomendaciones antes de contratar

Comprueba si tu seguro cubre el vehículo mientras está en un taller o depósito de terceros. Es un vacío frecuente entre el final del transporte y el inicio de la reparación que conviene tener claro.

Comprueba la altura total del vehículo si se trata de una furgoneta, un camper o un todoterreno con accesorios. La suma de la altura del vehículo y la de la plataforma determina por dónde puede pasar el conjunto.

En vehículos que llevan mucho tiempo parados conviene avisarlo. Neumáticos desinflados, frenos agarrotados o una batería completamente descargada cambian el modo de cargar el vehículo.

Si necesitas el vehículo en una fecha concreta e inamovible, dilo al contratar y no después. Con margen suficiente casi siempre se puede encajar; con veinticuatro horas de aviso, a menudo no.

Si el vehículo va a quedar aparcado en la vía pública esperando la recogida, comprueba que no haya restricciones horarias ni servicio de retirada previsto en esa calle. Un coche que se lleva la grúa municipal mientras espera al transporte complica bastante la operación y añade costes que nadie había previsto.

Ten en cuenta que en periodos de alta demanda, como el verano o los cambios de temporada, los plazos se alargan. Reservar con antelación es la forma sencilla de evitarlo.

Si el traslado incluye una etapa marítima, comprueba qué documentación exige la naviera para el vehículo. Suele pedirse el permiso de circulación y datos del titular, y faltar un documento significa perder el buque.

En vehículos con portón trasero o capó que no cierran bien tras un golpe, conviene asegurarlos antes de la carga. Un portón que se abre a ochenta kilómetros por hora es un riesgo real para el resto del tráfico.

Deja el depósito con poco combustible, en torno a un cuarto. Reduce el peso, cumple las recomendaciones habituales de transporte y no aporta nada tener el depósito lleno durante el viaje.

En zonas con acceso restringido por baja emisión, verifica si el camión de transporte puede entrar en la franja horaria prevista. Muchas restricciones afectan a vehículos pesados incluso cuando el turismo transportado sí podría circular.

Si el vehículo está en un aparcamiento subterráneo, mide la altura libre antes. Muchos garajes no permiten el acceso de una plataforma y hay que sacar el coche a la calle previamente.

Comprueba que la alarma esté desactivada o que sepamos cómo desconectarla. Una alarma que se dispara durante el trayecto obliga a parar y complica innecesariamente la operación.

En vehículos con sistemas de arranque sin llave, ten en cuenta que el mando debe viajar contigo o entregarse en destino, pero nunca quedarse dentro del coche durante el trayecto. Es un descuido más común de lo que parece y deja el vehículo bloqueado al llegar.

Conviene desconfiar de presupuestos muy por debajo del mercado. En transporte de vehículos, el precio bajo suele significar ausencia de seguro de mercancías, autorización o ambas cosas.

Antes de la recogida, revisa que no quede documentación personal en la guantera. Es el sitio donde más papeles olvidados aparecen, y algunos contienen datos que no conviene que viajen sin supervisión.

Antes de que llegue el camión conviene retirar del vehículo la documentación, las llaves de repuesto y cualquier objeto de valor. Durante el traslado el vehículo viaja solo, y lo que quede dentro no está cubierto como equipaje.

Antes de cerrar, confirma que el presupuesto es cerrado y no una estimación sujeta a suplementos. Los suplementos por acceso difícil o por vehículo que no rueda deberían estar claros desde el principio.

El estado de la batería importa incluso en un traslado. Si el vehículo tiene que moverse unos metros por sus propios medios para salir de un garaje o una plaza, una batería viva ahorra tiempo y evita recurrir a medios auxiliares.

Si el vehículo ha sufrido un accidente, conviene indicar qué está dañado y si las ruedas giran. Un vehículo que no rueda requiere cabrestante y a veces patines específicos.

Si el vehículo está en una finca rústica o al final de un camino sin asfaltar, indica la distancia desde la carretera asfaltada. Un camión articulado no puede entrar en cualquier camino, y a veces hay que sacar el vehículo hasta un punto de encuentro.

Un punto de recogida accesible ahorra tiempo y dinero. Si la calle es estrecha o hay un garaje con gálibo limitado, acordar de antemano un lugar cercano donde el camión pueda maniobrar simplifica todo.

En vehículos clásicos con carburación o sistemas antiguos, conviene indicar si el motor requiere algún procedimiento particular para arrancar. Si va a haber que moverlo unos metros, esa información ahorra tiempo.

Confirma el nombre y el teléfono del conductor que hará el servicio, o al menos un contacto operativo directo. En el día del traslado, poder resolver una duda en dos minutos evita esperas de una hora.

Conviene acordar quién firma la recepción en destino. Si el vehículo llega a un taller cerrado o a una dirección donde no hay nadie, el transportista no puede dejarlo sin más, y la espera o el segundo intento tienen coste.

En resumen

En Car Transport 247 trabajamos en A Coruña y en toda España las 24 horas, con seguro de mercancía durante el trayecto y presupuesto cerrado antes de empezar. Cuéntanos tu caso y te decimos con honestidad cómo se resuelve y cuánto cuesta.

¿Tienes un coche que no arranca en A Coruña?

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