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Transporte de vehículos no operativos

Transporte de vehículos no operativos en Sevilla

La pregunta que decide cómo abordamos un traslado no es si el coche arranca, sino si las ruedas giran. Un vehículo que rueda sube al camión con cabrestante sin más; uno con las…

La pregunta que decide cómo abordamos un traslado no es si el coche arranca, sino si las ruedas giran. Un vehículo que rueda sube al camión con cabrestante sin más; uno con las ruedas bloqueadas necesita patines. En Sevilla llevamos el equipo para ambos casos, siempre que se nos indique con antelación.

Sevilla funciona como nudo de carreteras, lo que juega a favor en los traslados de larga distancia: se puede salir en varias direcciones sin rodeos. El cuello de botella no es la salida de la ciudad sino la recogida dentro de ella.

Sevilla: cómo influye la zona en el servicio

Sevilla es, además de un destino habitual de nuestros servicios, un entorno con condiciones propias. Sevilla cuenta con el único puerto fluvial de España, accesible por el Guadalquivir. El casco histórico es uno de los más extensos de Europa, con calles muy estrechas.

La A-4, la A-49 y la A-92 la conectan con Madrid, Huelva y el resto de Andalucía.

Comprar un coche que no arranca

Las compras en subasta de vehículos siniestrados o retirados suelen implicar la retirada en un plazo determinado, pasado el cual se acumulan gastos de estancia. Organizar el transporte con antelación evita ese coste.

En una compraventa entre particulares conviene tener resueltos el cambio de titularidad y el seguro antes o inmediatamente después del traslado. El transportista mueve el vehículo, pero no interviene en esos trámites.

Coste de mover un vehículo que no funciona

Sobre la base de la distancia, el precio de un vehículo no operativo depende sobre todo de dos factores: si rueda o no, y lo accesible que sea el punto de recogida. Un coche que rueda en la puerta de casa es el escenario más económico.

Los extremos están en el otro lado: un vehículo con ruedas bloqueadas en un garaje subterráneo o al fondo de una finca requiere más tiempo y más medios, y eso debe reflejarse en el presupuesto desde el principio, no al final.

Al ser Sevilla un nudo viario, los traslados de larga distancia desde aquí suelen tener más opciones de ruta y por tanto más margen para ajustar plazos.

Normativa aplicable al traslado de vehículos

Circular sin ITV vigente conlleva sanción económica y puede implicar la inmovilización del vehículo, según recoge la normativa que aplica la Dirección General de Tráfico. A eso se suma un problema mayor: en caso de siniestro, la aseguradora puede reducir o rechazar la cobertura.

El Real Decreto 920/2017, que regula la ITV contempla una excepción limitada para acudir a la inspección con cita previa, pero no habilita a usar el vehículo con normalidad. Cualquier otro desplazamiento requiere transportarlo sobre plataforma.

Traslado de vehículos en proceso de reforma

Un vehículo en restauración puede estar desmontado, sin ruedas, sin frenos o incluso sin motor. Cada una de esas situaciones tiene solución, pero requieren planteamientos distintos y a veces medios de elevación específicos.

En estos casos el cuidado en el amarre es especialmente importante. Un vehículo con la carrocería en obra no tiene los puntos de anclaje habituales disponibles y hay que estudiar dónde sujetar sin deformar.

Preparación previa que ahorra tiempo

Hay cuatro cosas útiles que hacer antes: comprobar que el freno de mano no está agarrotado, despejar el acceso alrededor del vehículo, localizar las llaves aunque no arranque y retirar objetos del interior.

Las llaves importan incluso en un vehículo que no arranca, porque permiten desbloquear la dirección y liberar la posición de aparcamiento en cambios automáticos. Sin ellas, la carga se complica bastante.

Cómo está cubierto tu vehículo durante el traslado

Antes de entregar las llaves a nadie conviene preguntar una cosa concreta: si el vehículo está cubierto mientras viaja sobre la plataforma, por qué importe y frente a qué daños. Un transportista que ejerce la actividad legalmente y está dado de alta ante el Ministerio de Transportes puede acreditarlo sin problema.

La cobertura del transportista es distinta del seguro propio del vehículo. El seguro del coche cubre la circulación; durante el traslado quien responde es la póliza de mercancías del transportista. Confundir ambas cosas es el origen de la mayoría de los disgustos.

Recogidas en garajes y espacios cerrados

Las recogidas complicadas suelen serlo por acceso, no por el vehículo. Naves con puerta estrecha, patios interiores, fincas rurales con camino de tierra o garajes comunitarios con rampa pronunciada son los casos habituales.

En todos ellos la solución pasa por lo mismo: saberlo antes. Con la información correcta se envía el equipo adecuado y, si hace falta, se planifica sacar el vehículo hasta un punto accesible próximo.

La pregunta clave: ¿rueda o no rueda?

Que un coche no arranque no significa que no ruede. Son cosas distintas y la diferencia es importante: un vehículo sin motor pero con las ruedas libres se carga casi como uno operativo.

El caso complicado es el freno agarrotado tras meses parado, muy habitual en vehículos que han pasado el invierno sin moverse. Se resuelve, pero conviene saberlo antes de que llegue el camión.

Puedes ampliar la información en transporte de vehículos no operativos o revisar todos nuestros servicios. Para un presupuesto concreto en Sevilla, lo más rápido es contactar con nosotros.

Detalles que conviene tener en cuenta

Pregunta siempre si el precio incluye la recogida y la entrega en los puntos que necesitas, o si se refiere a un traslado entre terminales. La diferencia de coste y de comodidad es considerable.

En vehículos con sistemas de arranque sin llave, ten en cuenta que el mando debe viajar contigo o entregarse en destino, pero nunca quedarse dentro del coche durante el trayecto. Es un descuido más común de lo que parece y deja el vehículo bloqueado al llegar.

Si el vehículo ha sufrido un accidente, conviene indicar qué está dañado y si las ruedas giran. Un vehículo que no rueda requiere cabrestante y a veces patines específicos.

Es buena idea hacer fotografías del vehículo antes de la carga, incluyendo las cuatro esquinas, el techo y los bajos si es posible. Cuesta dos minutos y resuelve cualquier discusión posterior sobre un arañazo.

Si el vehículo tiene alguna particularidad, como suspensión rebajada, un cambio automático bloqueado o una batería descargada, decirlo al pedir el presupuesto evita que el camión llegue sin el equipo adecuado.

Un vehículo con fugas de aceite o combustible debe indicarse antes del transporte. No impide el traslado, pero condiciona cómo se coloca en la plataforma y qué protección se pone debajo.

Un traslado con varios vehículos a la vez suele salir bastante más económico por unidad que varios servicios individuales. Si tienes más de un vehículo que mover, merece la pena plantearlo junto.

En traslados largos, preguntar por el número de puntos de carga y descarga del camión ayuda a entender el plazo. Un camión que hace varias paradas tarda más que uno directo.

En zonas con acceso restringido por baja emisión, verifica si el camión de transporte puede entrar en la franja horaria prevista. Muchas restricciones afectan a vehículos pesados incluso cuando el turismo transportado sí podría circular.

Confirma el nombre y el teléfono del conductor que hará el servicio, o al menos un contacto operativo directo. En el día del traslado, poder resolver una duda en dos minutos evita esperas de una hora.

Ten preparada la documentación del vehículo y del titular. En traslados que terminan en una terminal portuaria o que cruzan una frontera, esos papeles son tan importantes como el propio vehículo.

Ten localizada la rueda de repuesto y las herramientas si el vehículo las lleva. En traslados largos, un elemento suelto en el maletero se desplaza durante el trayecto y puede dañar el interior o la tapicería.

Las plataformas abiertas son la opción habitual y perfectamente segura para la mayoría de vehículos. El transporte cerrado tiene sentido en vehículos clásicos, de alto valor o muy bajos.

Si el traslado es una compraventa entre particulares, coordina el pago y la entrega de llaves con claridad. El transportista mueve el vehículo, no interviene en la transacción.

Si el vehículo está en una finca rústica o al final de un camino sin asfaltar, indica la distancia desde la carretera asfaltada. Un camión articulado no puede entrar en cualquier camino, y a veces hay que sacar el vehículo hasta un punto de encuentro.

Antes de cerrar, confirma que el presupuesto es cerrado y no una estimación sujeta a suplementos. Los suplementos por acceso difícil o por vehículo que no rueda deberían estar claros desde el principio.

Si el traslado sale de una comunidad de propietarios con garaje común, avisa al administrador o al conserje. Una plataforma maniobrando en una rampa comunitaria sin previo aviso genera fricciones evitables con los vecinos.

Guarda el documento del servicio con el estado registrado del vehículo. Es la referencia si más adelante surge cualquier duda sobre un daño y su momento.

Antes de la recogida, revisa que no quede documentación personal en la guantera. Es el sitio donde más papeles olvidados aparecen, y algunos contienen datos que no conviene que viajen sin supervisión.

En vehículos que llevan mucho tiempo parados conviene avisarlo. Neumáticos desinflados, frenos agarrotados o una batería completamente descargada cambian el modo de cargar el vehículo.

Pregunta si el precio incluye el tiempo de espera en carga y descarga. En traslados a talleres, concesionarios o depósitos con procedimientos lentos, ese tiempo puede alargarse y conviene saber de antemano cómo se computa.

Ten en cuenta que en periodos de alta demanda, como el verano o los cambios de temporada, los plazos se alargan. Reservar con antelación es la forma sencilla de evitarlo.

Deja el depósito con poco combustible, en torno a un cuarto. Reduce el peso, cumple las recomendaciones habituales de transporte y no aporta nada tener el depósito lleno durante el viaje.

En vehículos con llantas de gran diámetro y perfil bajo, la aproximación a las rampas debe hacerse con más cuidado. Merece la pena mencionarlo para que se prevea el ángulo adecuado y no se roce el neumático o la llanta.

Conviene acordar quién firma la recepción en destino. Si el vehículo llega a un taller cerrado o a una dirección donde no hay nadie, el transportista no puede dejarlo sin más, y la espera o el segundo intento tienen coste.

En traslados de vehículos con modificaciones o accesorios voluminosos, como bacas, portabicicletas o defensas, conviene mencionarlo. Pueden afectar a la altura total del conjunto y a si el camión puede pasar por determinados accesos.

En resumen

Resumiendo: en Sevilla lo que marca la diferencia es un plazo realista, un precio cerrado sin suplementos y un traslado documentado de principio a fin. Eso es exactamente lo que ofrecemos, a cualquier hora del día.

Traslado de vehículo parado en Sevilla

Recogemos en garajes, fincas y naves. Presupuesto cerrado y sin suplementos de última hora.